Actualmente en muchos países, como por ejemplo en el que vivo: España, se considera que el arte y la cultura son un “lujo”, algo accesorio, prescindible, de alto gravamen, algo que es de unos pocos, a lo que es mejor no dedicarle mucho dinero público, pues es prescindible, y por supuesto, ¡pobre de ti y de tus padres, si resultas ser el/la artista de la familia!, porque (frase lapidaria y condicionante a tope): “te vas a morir de hambre…”

Pues bien, no sólo disiento de esta visión y pensamientos, sino que abogo por la vía terapéutica  y profética del arte. Es más, es una vía espiritual y de crecimiento. Y en este año 2022 que recién hemos comenzado, el arte jugará un papel fundamental en el colectivo, así que abrámonos a las musas….

(Fotografía: Rut Abad Peña)

El infinito en un junco Irene Vallejo

Arte y espiritualidad

Y en esas estaba yo, pensando y sintiendo acerca de este tema cuando sincrónicamente, me he encontrado con una grata sorpresa. El pasaje del libro de Irene Vallejo, “El infinito en un junco”, en el que habla de la religión de la cultura y el arte. Este movimiento fue una salida que muchos griegos tomaron en la época de Alejandro Magno, como un salvavidas ante la pérdida de su independencia al ser asimilados como parte de un imperio.

Su apuesta fue:

Aprender y educarse para permanecer libres e independientes, desarrollarse hacia su máximo potencial, y a hacer de sus vidas una obra de arte (en un mundo sometido).La idea era llegar a ser la mejor versión de sí mismos. Esta vía está muy conectada de hecho con la corriente terapéutica y vital que yo practico. La psicología transpersonal, que es la  4ª fuerza de la psicología. Tiene sus raíces en  un movimiento y estudio que aboga porque la  psicología desarrolle otra vía más allá de la patología , desde la que explora los máximos potenciales a los que pueden llegar las personas, los estados expandidos de conciencia, el desarrollo personal y transegócio, es decir :más allá de la propia personalidad, pues desde ese estado se produce mucha sanación.

arte y mística

(Victoria Alada de Samotracia; autor:: Pedro Gil; fotografía: Rut Abad Peña)

El arte como terapia

Y esto es a mi juicio, algo realmente importante para nosotr@s hoy día también. Es esencial que las personas tengamos acceso e interés por la cultura, pues gracias a ella expandimos nuestra mente, soñamos, nos recargamos de energía, vemos más allá de lo que creíamos posible, nos emocionamos, nos transformamos, nos sanamos. De hecho es una herramienta: el arte como terapia, que uso en las sesiones de acompañamiento individual y grupal que he facilitado y facilito.

Como nos ilustra Irene en su obra, esa antigua fe en la cultura que tenían  aquellos helenos, nació como una religión , como una vía mística en la que la educación se encumbra como lo único que merece la alegría en la vida.( Sí, sí, la alegría porque hace tiempo que no usa la expresión popular que apela a la pena). Lo único que permanece y trasciende e la educación, decían estas personas.

En el pasaje del libro , Irene menciona estas palabras de Michael Foucault:

“¿Por qué un hombre(o mujer) cualquiera, no puede hacer de su vida una obra de arte?, ¿Por qué una determinada lámpara o una casa pueden ser obras de arte y no puede serlo mi vida?”.

¡¡Exacto!!, ¿por qué?

Tu vida puede ser una obra de arte si tú quieres, si te quieres

Puedes pulirla, puedes darle forma, color, brillo, volumen, puedes matizar tus zonas oscuras, puedes construir nuevas ideas, limpiar o decolorar lo caduco, puedes danzar con tus emociones, perseverar con las técnicas, usar diferentes herramientas, y llegar al ocaso de tu vida sintiendo que realmente viviste y que hiciste de tu existencia una gran obra, la de ti mism@.

Estas personas de la época helenística creían que el más allá era un lugar hermoso lleno de parajes naturales en los que se erigían preciosos teatros para los poetas, había cientos de corros de danza, conciertos, coloquios…A mí me suena maravillosamente bien. ¿Y a ti?

(Imagen de banco de fotografía; desconozco la autoría)

La educación y el crecimiento personal como obra

En mi experiencia  lo más importante que venimos a hacer en la vida es descubrir quiénes somos realmente, hacer un proceso de individuación, de exploración, de transformación y de entrega a algo más grande que nosostr@s mism@s, la vida, el cosmos, la divinidad.

No te dejes de lado, no te abandones, conecta con quien realmente eres y usa tus pinceles, tus manos, tus pies, usa tu imaginación, tu palabra, tu goce, para vivir una vida de amor al arte de ser, una vida que trasciende lo aparente y se une a la danza cósmica de las estrellas y de las estaciones del año.

Gracias

Debo decir que me siento agradecida y afortunada por haber tenido unos padres que consideraban que el mayor legado que me podían dejar era la educación. “La mejor y única herencia- decía mi madre- que podemos dejarte, es la educación”. De hecho de mi madre, mis herman@s y yo mamamos el gusto por las artes y de mi padre, el placer por la historia, así que supongo que realmente me crié en una familia que compartía este culto, esta tradición mística y helenística. Además mi ser ya traía una predisposición a la sensibilidad y las artes. Todo se confabula. El caso es que de niña no fui muy» buena estudiante» aunque las humanidades y el inglés, se me daban bien sin apenas estudiar. Pero todo  lo que se siembra da frutos, y a mis 28 emergió un hambre voraz por el estudio que no ha cesado hasta hoy.

arte y mística

(Cuadro: Joaquín Sorolla; fotografía: Rut Abad Peña)

Considero y creo fervientemente que las personas necesitamos encontrar la forma, la vía, los temas, que realmente nos estimulan para aprender y estudiar y que cuando los hayamos, todo se vuelve más fácil y gozoso. Así se ha demostrado con “la teoría de las inteligencias múltiples” de Howard Gardner( pero esto ya sería otro artículo).

Así que abrámonos de nuevo a jugar con las musas, a participar de esa comunión con la divina inspiración, a profesar el credo del arte, del despliegue del ser esencial.

¿Te acompaño?. Ponte en contacto conmigo y vemos si lo que ofrezco es la ayuda que ahora necesitas.

Rut Abad Peña

¿QUÉ ES LA PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL?

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